sábado, 15 de junio de 2013
sábado, 6 de abril de 2013
Mírame volar. Mírame perder el miedo.
Cuando llevas toda tu vida inmersa en una situación de
inseguridad, de desequilibrio y de frustración llegas a asumirla como tu estilo de vida,
incluso te parece normal. Poco a poco todos esos momentos te afectan desmesuradamente
sin que te des cuenta. Con el tiempo ves que todo lo que te rodea no es tan
normal como pensabas, sientes que estás loca y no sabes qué es verdad y qué no
lo es. La inseguridad aumenta y no encuentras una salida. Empiezas a pensar que
la que no está bien eres tú y que has perdido la cordura, por lo que te limitas
a aceptar esa situación que te va consumiendo. La persona que eras, alegre y
positiva, da paso a una nueva, callada, seria y resignada. Te vas destruyendo a ti misma, guardándote
egoístamente tus sentimientos, preocupaciones y miedos. Ves como el mundo que
te rodea avanzan, es valiente y feliz, mientras que tú sigues estancada en ese
error al que llamas vida.
Entonces llega el momento en el que tocas fondo, todo
se derrumba y te encuentras en la oscuridad absoluta en la que te han obligado
a estar, y la cual has aceptado inconscientemente. Ahí todo es decisivo, tienes
dos opciones: no hacer nada, como has hecho toda tu vida; o levantarte, ser
fuerte, valiente y salir adelante. La decisión es difícil, si eliges la primera
simplemente tienes que seguir aceptando lo que llevas años aceptando, en
cambio, la segunda conlleva muchas cosas, tienes que tener coraje y ser
valiente. Lo peor de todo será cuando llegues al equilibrio, de repente llegará
la calma después de una fuerte tormenta,
y te darás cuenta que todo eso
que pensabas que no te afectaba lo hizo más de lo normal y todos tus problemas
son debidos a una única cosa, la cual tienes que eliminar de tu vida. El miedo
predomina en tu mente y se hace dueño de tus actos, pero hay que decidir. Hay
que avanzar. Hay que vivir por primera vez. Hay que perder el miedo.
jueves, 1 de noviembre de 2012
Ese momento...
Ese momento en el que te da igual el futuro y el pasado,
solo te importa el presente y esperas que ese momento se extienda hasta el
infinito y sea eterno. Ese ``te quiero´´ susurrado que hace que todo se
desvanezca excepto esa persona y tú. De repente, lo prohibido y malo se vuelve
necesario, el veneno se convierte en elixir y lo peligroso es seguro. No
piensas en lo que pueda pasar después, en las consecuencias de tus actos. Te da
igual absolutamente todo porque ese instante es lo que siempre habías querido
pero te daba miedo tener. Y sientes esa sensación que se parece tanto a la
felicidad. Ese instante roza la perfección, Y te sientes bien, mejor que nunca. Parece que
naciste para amar a esa persona y que esa persona nació para amarte a ti, y te
lo crees, crees que naciste para eso y estás dispuesto a seguir haciéndolo. Tu cuerpo y el suyo encajan perfectamente. Tu
mano y su mano, tus labios y sus labios, tu piel y su piel… Amas esos detalles
que lo hacen maravilloso, que te acaricie el pelo, que sonría al hacerlo, que te
mire. Esos detalles que hacen que valga la pena. Y de pronto, sin darte cuenta,
ya no sientes miedo.
jueves, 26 de abril de 2012
¿Por qué vivir de sueño en sueño?
Si muriera en este mismo instante no temería,porque jamás había conocido la perfección de estar aquí,envuelta en tu calor,amando cada respiración tuya.
lunes, 16 de abril de 2012
Friend or foe
Nunca había dicho esto, pero espero que te vaya todo mal, espero que tu vida sea una mierda y que te pudras. Espero que todos te dejen de lado y te des cuenta de que la única persona que siempre estuvo fui yo. Espero que tu día a día sea como el infierno y te plantees si vale la pena vivir si es así e intentes pensar en tu recuerdo más feliz y lo único que te venga a la mente sea mi imagen. Espero que todo lo que te rodee sean desgracias. Espero que lo pases muy mal, al menos la mitad de lo mal que me lo has hecho pasar a mi, que ya es bastante. ¿Pero sabes que es lo que más me jode? que te lo perdonaría todo, porque eres tú.
viernes, 30 de marzo de 2012
En tu mirada lo ví
No puedo evitar ponerme nerviosa cuando veo que te acercas, siento una presión en el pecho e intento respirar lentamente. Te acercas y te abrazo, me encanta abrazarte y sentirte cerca. Puedo oler tu perfume, es una de las mejores sensaciones que puedo experimentar, me encanta tu olor. Al estar rodeada por tus brazos los nervios se me pasan y lo único que deseo es poder quedarme así eternamente. Al estar menos nerviosa consigo pronunciar un ‘’Hola’’, y no puedo evitar mirar tus ojos, tus preciosos ojos, puedo ver el cielo en ellos, podría estar toda mi vida mirando tus hermosos ojos. Me fijo en tu cara, es perfecta; tu piel, suave, parece de porcelana; tus facciones delicadas; esos labios, ni demasiado finos ni demasiado gruesos, sencillamente perfecto, me encantaría desvanecerme en esos labios; esa sonrisa, tienes una sonrisa maravillosa, deberías sonreír más. Creo que parezco un poco tonta a veces, pero debes perdonarme, no puedo evitar sonreír al estar contigo. A los 10 minutos de conversación ya me siento totalmente a gusto a tu lado, pero los nervios vuelven cuando me tocas, cuando me acaricias con tus manos y vuelvo a sentir la presión en el pecho que poco a poco se va yendo. Al estar contigo parece que todos los problemas y preocupaciones se van y que mi mundo gira en torno a ti, y lo único que quiero es que siga siendo así hasta el último de mis días. Tu voz, es tan dulce y delicada, es como música para mis oídos, hace que sienta tranquilidad. Me encanta escucharte hablar, podrían pasar horas y me parecerían minutos junto a ti. Lo único que quiero es que no llegue la hora de la despedida, pero tarde o temprano llega y a mi pesar tengo que despedirme de ti, te vuelvo a abrazar y los nervios se vuelven a apoderar de mi y veo como poco a poco te vas yendo y en mi mente lo único que hay eres tú.
viernes, 24 de febrero de 2012
101
Salgo de la guagua después de un día muy largo y me dirijo a casa. Hoy me paro en otra parada a ver si así llego mas rápido. Me pongo los cascos, selecciono nuestra canción y empiezo a caminar. A mitad de camino entro por una calle que esta a oscuras, ninguna de las farolas esta encendida y no veo absolutamente nada, sigo caminando y miro al cielo, es la primera vez que veo tantas estrellas en el cielo y no puedo evitar pararme y contemplarlo. Sin quererlo me viene a la mente tu imagen y miles de momentos que hemos vivido y siento un escalofrío. Miro al frente y tu imagen se desvanece, respiro hondo, sonrío y continuo caminando.
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